martes, 15 de octubre de 2019

POLOS OPUESTOS XXI


Capítulo XXI

-Hola chicos, ¿qué tal estaba el algodón de azúcar?
-Muy rico la verdad.-Comienzan a reír.
-¿Y vosotros que habéis hecho?-Pregunta Aria.
Eder y yo nos miramos sin saber que responder.
-Pues…Hemos montado en la lavadora.-Contesta el chico.
-Hemos montado en los coches de choque.-Contesto a la vez que él.
-¿En qué quedamos?-Pregunta Caleb.
-Pues primero hemos montado en uno y después en otro.
-¿Y os habéis divertido?
Los dos asentimos recibiendo una mirada extraña de Aria.
-Bueno chicos, creo que es hora de que Ariel y yo nos vayamos con mi familia.
Nos despedimos de los chicos y buscamos a algún Cooper.
-¿Qué ha pasado entre tú y Eder?
-Nada.
-Ya, por eso estabais así de nerviosos y cada uno habéis respondido una cosa diferente, ¿no?
-¿Nerviosos? ¡Qué va!
-No te conozco mucho, pero sí lo suficiente como para saber que habéis hecho algo más que montar en una atracción.
Suspiro y le cuento lo que ha pasado dejándola anonadada.
-Ya verás como se entere mi hermano.
-¿Qué va a pasar? Entre él y yo no hay nada.
-Ya, claro…-Rueda los ojos.- ¿Has visto cómo miró a Eder cuando se presentó?
-No sé de que me hablas.
-¿Eres tonta?
-No, vi que lo miró mal, pero porque no le habrá caído bien al ser tan chulo…
Aria niega con la cabeza.
-De todas formas, a él le tiene que dar igual porque como te he dicho no hay ni habrá nada entre nosotros.
-Ariel, no te engañes a ti misma…-Dice antes de echar a correr hacia la derecha.
Marvin se lanza a los brazos de su hermana mientras sonríe, mientras que las tres niñas vienen hacia mí.
Byron simplemente hace un gesto con la cabeza a modo de saludo, mientras que el resto nos sonríen.
Tras el reencuentro decidimos ir a comer a un restaurante.
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Me despierto en mitad de la noche, alcanzo mi móvil y veo que son las 4 de la mañana, suspiro e intento dormir, pero me paso un buen rato sin poder dormir.
En mi mente comienza a aparecer Byron, todo lo que está pasando últimamente cada vez que estamos a solas, e incluso las conversaciones con Aria.
<< No, no me puede estar empezando a gustar… Me niego >>.
Para no despertar a mi compañera de habitación decido bajar al jardín un rato.
<< ¡Genial!>> Pienso al ver que Byron está ahí.
Me doy media vuelta antes de que me vea, pero en seguida dice mi nombre.
-¿A dónde vas?
-A la cocina.
-¿Y por qué ibas a venir aquí y ahora quieres ir allí?
-A ti que más te da.
-¿Ya vas a volver a ser borde conmigo?
Me encojo de hombros y sin decir ni una palabra voy hacia la cocina.
Byron me sigue.
-¿Y tú vas a volver a seguirme?
-Tú te saltas las normas, pues yo también.-Sonríe.
Resoplo y abro el frigorífico en busca de algo para beber.
-Ariel, ¿qué te pasa conmigo?
-A mí nada.-Encuentro un zumo de naranja y lo saco.
-Toma.-Me pasa un vaso.
Sonrío falsamente y lo cojo.
-Te noto rara conmigo desde que… bajamos de la atracción.
-Pues no sé, sigo siendo la misma.
-¿Es por el pico?
-No.-Digo sin mirarlo.
Va a hablar de nuevo pero se calla porque su móvil comienza a sonar, sin embargo no contesta.
-¿Tampoco lo vas a coger ahora?
-No.
-Byron, ¿por qué no respondes tus llamadas cada vez que estás conmigo?
-No es porque esté contigo.
-Entonces, ¿por qué es?-Esta vez sí lo miro.
-No quiero contestar a la persona que me llama, ni estando contigo ni estando solo.
-¿Quién es y por qué no quieres?
-Es…-Suspira.-Mi ex.
-¿Tu ex?-Escuchar esas palabras han hecho que se me forme un nudo en la garganta.
<< ¿Qué me está pasando?>>
<< Son celos>>.-Dice en mi mente un Aria imaginativa.
<< ¡Qué no me gusta! >>
-¿Ariel?-Pregunta un Byron preocupado.
-Oh, perdón, estaba pensando en… déjalo, ¿qué me estabas diciendo?
-Pues que mi ex se está volviendo una pesada, me lleva llamando desde hace dos semanas y solo se lo cogí una vez, quiere verme pero le dije que no.
-Vaya, ¿para qué querrá verte?
-No lo sé, supongo que quiera volver conmigo o yo que sé.
-¿Volver contigo? ¿La dejaste tú?
-No, me dejó ella…
-¿Y eso?-Antes de que conteste vuelvo a hablar.-Perdón, estoy siendo muy cotilla… No debería…
-Tranquila, me viene bien desahogarme con alguien…
-No quiero molestar…
-No molestas tonta.-Sonríe y me abraza.
Sonrío al sentirlo tan cerca, inspiro oliendo su colonia.
<< Me encanta tu perfume, y estar así contigo>>
Espera… ¿por qué pienso esas cosas?
-¿Por qué te apartas?
-Lo siento Byron… Yo… debería volver a la cama.


lunes, 14 de octubre de 2019

POLOS OPUESTOS XX


🔺ESTE CAPÍTULO PUEDE CONTENER ESCENAS SEXUALES🔻

Capítulo XX

Montamos en un asiento para cuatro, mientras que cuatro amigos se suben en el del otro lado, nadie más sube así que estaremos “a solas” en la altura.
La atracción comienza a moverse despacio, va subiendo cogiendo cada vez más velocidad.
-¡Me has mentido!-Le grito para que me oiga.- ¡AAAAAHHHHH!
Byron ríe mirándome.
-Tranquila, no vomitarás.
Resoplo y sigo gritando a la vez que se va moviendo.
Va dando vueltas y vueltas, hasta que se para dejándonos a nosotros en la parte alta para que se bajen los demás y monten otras personas.
-Abre los ojos, te pierdes las vistas.
-¡No, no pienso abrir los ojos! ¡Me la vas a pagar el doble!
-¿Por qué?
-¡Por mentiroso!
-Si no va tan deprisa…
-¿Qué no?
-¿Sabes que va deprisa?
Nos quedamos en silencio y sin darme cuenta me da un pico.
-Eso va deprisa.
Abro los ojos y veo que está sonriendo.
Me lo quedo mirando en silencio, observando esos ojos azules tan intensos.
-¿Quieres que vuelva a ir deprisa?
Sigo sin contestar, y justo cuando se va acercando se pone la atracción en marcha otra vez.
<< ¡Menos mal! >>
Damos varias vueltas más y nos bajamos por fin.
No hablamos durante un buen rato hasta que veo a Aria a lo lejos junto a los hermanos.
-¡Oh mira, tu hermana!-Sonrío.- ¡Vamos!-Le cojo de la mano por instinto y lo llevo corriendo hacia ellos.
-¡Ariaaaa!-Sonrío y la abrazo.
-Holaa Ariel y Byron.-Dice sonriendo.
-Hola Ariel.-Dicen los hermanos al unísono.
-¿Este es tu novio?-Pregunta Eder.-Encantado, soy Eder.-Le ofrece la mano.
-¿Qué? ¡No!
-Soy el hermano de Aria.-Le estrecha la mano muy fuerte y le lanza una mirada asesina.
-Y yo soy Caleb.-Le ofrece una sonrisa amistosa.
Asiente con la cabeza y se produce un silencio.
-Ei, ¿por qué no venís con nosotros?-Pregunta Caleb.
-No, gracias… Íbamos en busca de mi familia.
-Pues quizá yo sí me quede.-Digo para picarle.
-¡Así me gusta!-Dice Aria.
-Bien, pues nos vemos luego.-Contesta Byron dándose la vuelta.
Me encojo de hombros y me quedo con ellos, aunque en realidad prefería haberme quedado con él… No sé por qué he hecho esto la verdad.
-¿Qué tal, muñeca?-Pregunta Eder pasando su brazo por mis hombros.
Le quito el brazo y lo miro con cara de asco.
-¡No me toques!
-Vale, gruñona.-Sonríe.-Me gustas.
Los tres nos quedamos sorprendidos al escuchar esas palabras.
-Quiero decir que me gusta tu forma de ser, te haces la dura pero sé que tienes ganas de pasar tu tiempo libre conmigo.-Me guiña un ojo.
-Buah.-Hago la mueca de que vomito.
Aria y Caleb ríen.
-Bueno… Si no os importa nosotros vamos a comprar algodón de azúcar.-Dice el chico antes de irse.
<< ¡Genial, me quedo a solas con el pagafantas! >>
-¿Qué quieres hacer, nena?
-Alejarme de ti.-Sonrío falsamente.
-¿Y no te apetecería…?-Se acerca por detrás, me retira el pelo y comienza a besarme por el cuello.
-¿Qué haces? ¡Te he dicho que no me toques!-Digo furiosa pero sin poder apartarme de él.
Mi punto débil es el cuello, y por más que me parezca un gilipo**** no puedo mover ni un pie.
Además llevo unas cuantas semanas a dos velas y mi cuerpo necesita…
<< ¿Qué tiene de malo que tenga sexo con él? ¡Está bien bueno!>>
Él sigue besando mi cuello.
-Estoy muy cachondo.-Me susurra.
Sin decir nada me vuelvo para tenerle de frente y me lanzo a besarlo salvajemente.
<< Espera un momento, estamos en la feria, ¿dónde co** lo vamos a hacer?>>
-Hay unos baños aquí cerca.-Parece que me lee la mente.
Asiento y lo sigo.
Miramos a los lados para comprobar que no nos ve nadie y entramos.
Él en seguida me quita la camiseta y el sujetador y comienza a chuparme las tetas, primero despacio y después más rápido, mientras yo le agarro del pelo fuertemente y arqueo mi espalda.
Después vuelve a besarme mientras mete una mano por mi pantalón y tanga y comienza a tocarme, lo imito y comienzo a tocarlo también comprobando que efectivamente está demasiado cachondo.
Sin parar de tocarme aumentando la velocidad me muerde el cuello, lo aparto con las manos un poco, nos desnudamos, le pongo el condón, hago que se siente, me acerco a él y me siento encima de él penetrándome.
Un gemido sale de nuestras bocas, le callo con un beso mientras empiezo a moverme despacio, él deja de besarme y me come las tetas de nuevo, mientras me sujeta de la espalda y hace que me siga moviendo.
El ritmo va aumentando hasta que llego al orgasmo, haciendo que él aún se excite más hasta que también se corre.
-Wow, has estado genial.-Sonríe.

viernes, 11 de octubre de 2019

POLOS OPUESTOS XIX


Capítulo XIX

El sonido de alguien golpeando mi puerta me despierta.
-Voy.-Digo sin muchas ganas.
La puerta sigue sonando.
-¡Ariel, despierta!-Dice una vocecilla.
Resoplo, me estiro y me levanto de la cama.
-Buenos días Rose.-Medio sonrío.
-¡Buenos días Ariel!-Dice súper emocionada.- ¡Vamos, vístete y ven a desayunar o llegaremos tarde!
-¿Tarde? ¿A dónde?
-¡A la feria!-Contesta Lilith apareciendo por detrás de su hermana.
-¿La feria?
Las dos asienten y saltan de alegría antes de desaparecer.
-¿Quién grita tanto?-Me pregunta Marvin.
-Tus hermanas.-Resoplo.-Dicen que hay una feria y que me diese prisa.
-¿Feria?-Abre los ojos como platos y saca una sonrisilla antes de volver a su cuarto.
<< ¿Por qué tanta emoción por la feria? Si todo da vueltas y vueltas y vueltas y terminas mareada… >>
Me encojo de hombros, cierro la puerta y me vuelvo a echar en la cama.
<< Espera… Un momento… ¿Y Aria?>>
Miro por toda la habitación pero no la veo, su cama está hecha y su móvil no está en la mesita así que a lo mejor ya está abajo.
Alargo mi brazo en busca de mi móvil y veo que tengo un mensaje suyo.
“Me he ido con Caleb a dar una vuelta, es muy majo, tú deberías hablar con su hermano y salimos los cuatro juntos, escríbele te paso su número”.
Niego con la cabeza al leer su proposición.
<< ¡No voy a salir con el chulo de Eder… Aunque está bueno y para un polvo… Pero no, seguro que luego se vuelve un pesado >>.
Resoplo y contesto con un “Pásalo bien, pero no pienso salir con él”.
“Claro tú prefieres a mi hermano, te tiene loquita… :P”-Contesta al segundo.
“Cállate, eso es mentira”.
“Ya, ya”.
No respondo más, me levanto y busco la ropa apropiada para llevar a la feria, cojo mis cosas de aseo y voy a ducharme.
Media hora después estamos listos, todos vamos excepto Aria, que como nos avisó se fue por su cuenta con su nuevo amigo.
Vamos andando pues está a 10 minutos de nuestra casa, y por el camino los pequeños se pelean por ir dados de mi mano así que les agarro por turnos, mientras el resto van junto a la novia de Eddy.
Cuando llegamos decidimos dar primero una vuelta por el recinto para ver que atracciones hay y poder ir eligiendo.
Cada uno elige una atracción, y ahora me toca a mí elegir, están todos mirándome esperando mi respuesta.
-Pues… la verdad que… no sé, elegid alguno por mí.
-¿No quieres montarte en algo en especial?
Niego con la cabeza.
-¿No será que te dan miedo?-Me dice Byron al oído.
-Claro que no, solo que…
-Bueno, no importa.-Dice Jessica.-Quizá en un rato te apetezca.
Asiento al ver que me he librado.
Nos dispersamos para subir en las atracciones, Ezra y Jessica quieren disfrutar de sus hijos pequeños, Eddy y Thalía van por otra parte y Byron y yo nos quedamos solos.
-¿Seguro que no quieres montar conmigo?
-Segurísimo.
-¿Por qué no?
-Porque no me apetece, ya te lo he dicho.
-Venga, por favor… hazlo por mí.
-No, no pienso montarme en ese cacharro tan alto.
-¿Cacharro tan alto? Ni siquiera sabes su nombre… ¿Te da miedo?
-No me da miedo.
-Entonces vamos.-Me agarra fuerte de la mano y me arrastra hasta la taquilla.
-Byron, ¡no me obligues!-Digo enfadada.
-Pues dime el motivo.
-Es que… Me mareo.-Termino confesando.
-¿Te mareas? Si va despacio.
-Aún así… La última vez que me monté en una atracción vomité al de al lado.
-¡Uggg, qué asco!
-Ya…
-Pero aquí no te vas a marear, confía en mí.
-Si lo hago… tendrás que compensarme.
-¿Cómo?
-No sé, déjame que lo piense.
-Pues piénsalo mientras montamos porque ya va a empezar.

POLOS OPUESTOS XVIII


Capítulo XVIII

Después de un par de minutos en silencio nos levantamos y vamos a la playa, no sin antes avisar a Aria de donde estamos.
Sin embargo no hay nadie más de la familia allí.
-¿Te quieres quedar o vamos a casa?
-Mmm… Me gustaría tomar el sol un rato y luego nos vamos, o bueno si quieres tú puedes ir a casa.
-No, tranquila, no quiero que te pierdas de nuevo.
-¡Jáh, te creerás gracioso y todo!
-Pues sí, si yo iba para cómico pero me quedé en el camino.
-Claro, nadie te aceptaba porque no hacías reír.-Digo sacando la lengua.
-¿Qué no hago reír? ¡Ya verás ahora!
Se aproxima a mí y comienza a hacerme cosquillas.
-¡Pa…Para!
-¿Ves como te estás riendo?
-Por… Las… Cosquillas.
Byron para y nos quedamos en silencio mientras nuestras miradas se cruzan.
Otra vez me vuelve esa extraña sensación.
 << ¡Bah, seguro que es hambre! >>
-Eres preciosa.-Me sonríe.
Mi corazón comienza a latir más deprisa, mis nervios empiezan a aparecer y mi respiración se agita.
Su mirada baja de mis ojos hacia mis labios, se los relame y empieza a acercarse.
<< ¡No, por favor no lo… Ha…gas… O bueno sí…! >>
Cierro los ojos y espero impaciente a que nuestros labios se unan, pero no pasa porque justo el móvil del chico comienza a sonar.
-Lo siento.-Dice apurado buscando su móvil en el bolsillo.
-No pasa nada.
Cuando lo encuentra, lo mira, suspira y no lo coge, ni siquiera cuelga.
-¿No vas a contestar?
-No.-Dice poniéndose de pie.
Su rostro se ha vuelto más serio, pero a la vez más tenso.
-Ya es tarde, deberíamos volver a casa.
Asiento un poco aturdida y lo sigo.
El camino hasta casa se hace interminable, no ha dicho ni una palabra y ni siquiera me ha mirado un segundo.
<< ¿Quién le habrá llamado para que haya cambiado así de repente? >>
Cuando llegamos su madre está poniendo la mesa, sonríe al vernos llegar juntos, pero de repente se percata de algo y se vuelve más seria, pareciéndose a su hijo mayor en esos momentos.
-¿Y Aria?
-Está…-Voy a contestar cuando de repente aparece por la puerta.-Ahí, la dejé hablando por teléfono, me dijo que no la esperara.-La cubro.
Byron no dice nada y desaparece de la habitación.
-¿Y a él que le pasa?
-No lo sé, lleva un rato así… Desde que recibió una llamada a la que no contestó.
Jessica resopla.
-¿Te ayudo a poner la mesa?
-No tranquila, ve a ducharte mientras se termina de hacer la cena.
-Vale.
Subo a la habitación y Aria viene detrás de mí.
-Gracias por cubrirme.-Medio sonríe.
-De nada, debíamos volver a casa juntas, al menos no tardaste mucho en llegar.-Me encojo de hombros.
-Siento lo que dije antes…
Me sorprendo al escucharla.
-Tranquila, tenías razón, pero ya sabes como soy para relacionarme con los demás…
-Lo sé, pero tampoco debí decirte eso y mucho menos dejarte sola…
-Por suerte me encontré con tu hermano.
-Ui, ¿qué tal con él? Sé que no os lleváis muy bien que digamos… Aunque últimamente veo que os respetáis.
-Pues tienes razón, últimamente lo soporto más…-Sonrío.
-No será que te…-Levanta una ceja.
-¿Qué me?
-Que te está empezando a gustar.
-¿Qué? ¡No! Si cuando me iba a besar yo me iba a apartar…-Lo suelto sin pensar.
-¿Qué os ibais a besar?-Abre los ojos como platos.
-¡Mierda! No se lo digas, ni a él ni a nadie.
-Vale, vale, pero… ¿Seguro que no sientes nada por él?
-No, eso conmigo no va.
-Los sentimientos aparecen cuando menos lo esperas.
-Ya, pero conmigo nunca lo harán.
-Ya me lo dirás en unas semanas… o días.-Ríe.
-¡Oye!-La tiro una almohada.
-¡Serás!-Ríe y me la devuelve.
Y así es como empezamos una guerra de almohadas hasta que tocaron en la puerta.
Paramos y nos pusimos firmes como si no estuviéramos haciendo nada.
Byron abre la puerta.
-¿Qué estabais haciendo para armar tanto jaleo?
-¿Nosotras? ¡Nada!-Nos miramos cómplices e intentando no reír.
Pero en un segundo salieron carcajadas de nuestras bocas.
-¡Qué locas!-Ríe antes de cerrar la puerta.

martes, 10 de septiembre de 2019

POLOS OPUESTOS XVII


Capítulo XVII

-Perdonad, ¿podemos sentarnos con vosotras?-Dice una voz masculina.
Aria y yo miramos al chico y nos percatamos que viene con otro un poco más pequeño que él, no solo por altura sino en la cara se ve que es más joven.
-Es que todas las mesas están ocupadas y hemos visto estas dos sillas libres…-Continúa diciendo.
Nos encogemos de hombros y dejamos que se sienten, aunque nos quedamos sorprendidas y extrañadas.
-Yo soy Eder y este es mi hermano Caleb.
-Hola.-Habla por fin el menor.
-Yo soy Ariel, y ella es Aria.
Nos damos dos besos cada uno y nos quedamos en silencio sonriendo.
-¿Sois hermanas? ¿Primas?-Habla Eder de nuevo.
-¡Oh, no! Somos… ¿colegas?
Las dos reímos mientras nos miran con caras de no entender el chiste.
-Es que yo soy la niñera de sus hermanos pequeños, y me han invitado a sus vacaciones familiares.
-Y casi no hablábamos hasta… hoy.
-¿Entonces no sois de aquí?-Pregunta Caleb.
-No, somos de un pueblo que está a 3 horas de aquí.
-¿Y cuánto os quedáis?
-Una semana.
-Así que nos veremos toda la semana…-“Piensa” en alto Eder.
-¿Quién ha dicho que nos vayamos a ver?-Contesto borde.
-¿Por qué no?
Nadie habla de nuevo.
-¿A caso me niegas que estás disfrutando de nuestra compañía?
-Prefería estar a solas con Aria.
-Ya, claro.
-Venga bro, vamos a dejarlas solas, bastante hemos molestado ya.
-No, no me voy a ir de aquí, nos han dejado sentarnos aquí y hasta que no termine mi granizado no me iré.
-Pues no empieces otra vez, por favor.
Después de eso estuvimos todo el rato en silencio, no aguantaba más así que terminé mi bebida helada y me levanté sin decir nada.
Detrás vino Aria.
-¿Por qué te has ido?
-No aguantaba más su presencia, ¡es un idiota egocéntrico!-Grité para que me oyera.
-Te he oído.-Gritó el mayor.
-De eso se trataba.-Sonrío y le enseño el dedo corazón.
-Tú tampoco es que te hayas comportado muy bien…-Dice enfadada Aria.-No has dejado de provocarlo.
-Pues si tan bien estabas tú, ¡quédate con ellos! Pero yo me vuelvo a casa.
-Bien.
-Pues adiós.
Aria vuelve a la mesa con los chicos y yo empiezo a caminar rumbo a casa.
Después de andar unos quince minutos me percato de que no sé por donde voy ni por donde tengo que seguir.
-¡Me he perdido!-Exclamo en alto al ver que nadie pasa.
Suspiro y me siento en el bordillo de la acera por donde estaba yendo.
Cojo mi móvil y veo que no tengo cobertura.
<< ¡Genial! No puedo llamar a nadie y menos buscar en Google Maps, aunque ni siquiera sé el nombre de la calle… >>
Tras varios intentos noto que alguien está al lado mío, de pie.
-Byron…-Digo sorprendida.
-Hola Ariel, ¿y mi hermana?
-Se quedó en el Ice&Pop con unos chicos.
-¿Y por qué la has dejado sola con unos desconocidos?
-Porque ella ha querido, yo no aguantaba más estar con ese estúpido y su hermano… Aunque su hermano me caía mejor.
-¿Y qué haces aquí sola?
-Me he… perdido.
-¿No sabes usar el Google Maps?
-Sí, pero no sé la calle donde está vuestra casa.
-Pues haberme llamado, tonta.
-¿Sin cobertura? Muy difícil.
Se ríe y se sienta a mi lado.
-¿De qué te ríes?
-De nada…
-Ya, venga cuenta.
-De la situación.
-¿Te parece gracioso que esté perdida?
-No…
-¿Entonces?
-Da igual, Ariel.-Sonríe y me da un beso en la mejilla.-Al final te voy a coger cariño y todo.
-¡Buah, quita, quita!