domingo, 28 de julio de 2019

POLOS OPUESTOS X

Capítulo X

Nos quedamos en silencio en lo que Byron deja las bebidas en la mesa y tras una sonrisa y un guiño de ojos dirigido hacia mí se va.
-¿Te ha guiñado el ojo o es cosa mía?-Pregunta Taylor emocionada.
-Sí, en fin…-Ruedo los ojos y resoplo.
-Oye, pues no está mal…quizá pueda ser…-Se calla al darse cuenta de que no estamos solas.
-¿Pueda ser qué?-Preguntó intrigado Dave.
-¡Nada, nada, olvídalo!
Nos quedamos en un silencio incómodo, Dave y yo cogemos las bebidas a la vez y bebemos al unísono.
Reímos al darnos cuenta y Taylor me muestra una sonrisilla.
-Voy al baño, ¿me acompañas Ariel?
Asiento con la cabeza y la sigo.
Una vez en los servicios mi mejor amiga cierra con tranco y me mira de una manera rara.
-¿Por qué me miras así?
-¿Qué hay entre Dave y tú?
-Nada.
-Ya, claro…-Sonríe.-No soy tonta, aquí hay algo más que solo sexo de una noche.
-Nos hemos acostado aquel día que me obligaste a ir a su casa, pero nada más.
-Ya, y yo me lo creo… ¿Te gusta?
-¿Qué? ¡NO! Sabes como soy yo.
-¿Y por qué repites con él cuando siempre los utilizas para un rato?
-Surgió así, además tú me hiciste llamarlo y pasar la noche con él.
-Para que te cuidara, además estabas mala no creí que fueras a…
-Cuando me encontré mejor pasó, nada más.
-He visto como te mira, le gustas.
-¡Qué va!
-Ariel, espero que no le hagas daño es un buen chaval.
-Tranquila, yo no voy a hacer nada que no queramos los dos.
-¿Así que vais a ser amigos con derecho?
-Sí.-Confieso.-Pero le he dejado las cosas claras.
-Pues yo creo que no deberíais, al menos por ti, porque sé como eres y no quieres dañar a nadie y menos a ese chico.
-Por eso no he aceptado hasta que lo tuviera claro, sabe que no es nada serio y que yo no voy a acabar enamorada de él, bueno ni de nadie.
-A lo mejor él piensa que puede conquistarte y por eso lo hace.
Me quedo en silencio reflexionando eso.
-Bueno, vamos que se estarán preocupando.-Abre la puerta.-Piensa en lo que hemos hablado.-Sonríe.-Aunque quien sabe si termina gustándote.
-Taylor…
-Ya lo sé, pero eso no se puede evitar y ya tienes una edad en la que puede cambiar tu forma de pensar respecto al amor.
Me encojo de hombros y salgo.
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Después de tomar algo Dave y yo quisimos dejar a los tortolitos solos.
¡No aguantábamos más cariños!
-¿Qué te apetece hacer?
-La verdad que ando cansada… Me gustaría ir a casa.
-¡Oh, lo entiendo!-Dice algo decepcionado.-Déjame acompañarte entonces.
Asiento con la cabeza y nos ponemos a andar en silencio.
-Oye, Dave.
-Dime Ariel.-Sonríe.
-Que… Bueno… He estado pensando en lo de… Bueno ya sabes, ¿estás seguro que quieres aceptar el trato sabiendo lo que pienso?
-Sí, tranquila, ya te dije que solo iba a haber sexo, nada de sentimientos.
-Taylor piensa que te gusto y que podría perjudicarte, por eso te lo pregunto.
-¡Oh!-Es lo único que dice.
-No quiero hacerte daño Dave, eres el único tío que me ha caído bien y al que no le veo solo para un polvo… Quiero decir que… Igual lo mejor es que seamos solo amigos.
-Tranquila, sí es verdad que me gustas en el sentido de atraerme, y disfruté muchísimo esas dos noches, pero si quieres ser amigos a secas, me parece bien.-Sonríe.-Tú me caes genial y creo que podríamos ser muy buenos amigos, aunque estando solteros si quieres…
-No, vas a ser mi primer amigo de verdad y no quiero estropearlo, ¿amigos a secas?
-Amigos a secas.-Ríe.
Me acerco y lo abrazo siguiendo mi impulso.
Él me rodea devolviendo el abrazo.
-Yo… No suelo ser cariñosa, pero me hace mucha ilusión tener un amigo de verdad y… Mi primer impulso ha sido abrazarte.
-No te preocupes, los amigos pueden darse abrazos.-Sonríe.-Y besos en la mejilla.-Dice antes de darme uno.
-¿Entonces somos amigos a partir de ahora?
-Eso hemos dicho, ¿o te estás arrepintiendo?
-¿Qué? ¡No!-Sonrío.-Me alegro de ser tu amiga, puedes contar conmigo para lo que sea.
-Ui, ¿eres tú Ariel? ¿No te ha secuestrado ningún extraterrestre?
Reímos antes su ocurrencia.
-Para saber poco de mí me conoces bastante bien…-Río.-Muy pocos han visto este lado mío, solamente mi tía y Taylor, para ser más exactos.
-Y ahora yo.-Sonríe.- ¿Y tus padres?
Resoplo.
-Puedes confiar en mí y contarme todo lo que quieras.-Me mira a los ojos.- Pero si te va a llevar tiempo lo entiendo, tranquila.-Me sonríe.- Respetaré tu silencio.
-Gracias.-Sonrío.-Pero la verdad que… igual me viene bien contarle a alguien lo que pasó.
-¿Estás segura? ¿No querías ir a descansar?
-Sí, pero puedes entrar y estar un rato conmigo.-Sonrío.-Así te presento a mi tía Kim, te caerá genial.
-Me parece perfecto.

martes, 16 de julio de 2019

POLOS OPUESTOS IX


Capítulo IX

-¡Qué guapa estás, mi amor!-Exclama Trevor abrazando a su novia antes de darle un pico.
-Gracias, tú tampoco estás nada mal … -Sonríe mi mejor amiga.
Dave y yo nos miramos e intentamos mantener la risa.
No nos damos dos besos ni si quiera un abrazo, simplemente nos saludamos con una sonrisa y un ‘Me alegro de verte’.
-¿Vamos a tener que aguantar esto por mucho tiempo?
-Sí, sois nuestros mejores amigos y esto va para largo así que…
Otra mirada entre Dave y yo, ambos pensamos lo mismo <<Estos no van a aguantar mucho, aunque espero equivocarme>>.
Tanto para el chico como para mí el amor no es algo importante, simplemente con tener a un amigo especial de vez en cuando nos vale, aunque sé que él sí quiere encontrar a alguien especial, bien me lo dejó claro el otro día.
Después de unos minutos eternos de besos y abrazos la pareja se despega y proponen un bar a donde ir, nadie se opone ante la propuesta así que empezamos a andar.
Delante van los tortolitos dados de la mano y diciendo ñoñerías, mientras que nosotros vamos haciendo bromas.
-Ya verás como al final nos va a entrar diabetes al verlos.-Digo yo por lo bajo.
-Pues sí, aunque yo quiero algún día encontrar pareja no seré tan acaramelado, ese no es mi estilo.
-¿Pareja? ¿Qué es eso? ¿Se come?
Dave se ríe negando con la cabeza.
-¿Por qué te cierras tanto al amor?
Pego un respingo al oír esas palabras.
-Simplemente me parece absurdo estar pendiente de otra persona para que al final te haga daño.
-No siempre es así, si encuentras a la persona indicada, por muchos problemas que se pongan delante vas a superarlos y no la perderás.
-Prefiero vivir feliz y soltera, bastantes problemas da la vida como para sumar uno más.-Me encojo de hombros.
-No sé que te han hecho los hombres para que pienses así de nosotros, pero tarde o temprano te acabarás enamorando de alguien y pensarás de otra manera.
-¿Enamorarme yo? ¡Jáh! ¿De quién me voy a enamorar? ¿De ti por ejemplo?
-Quien sabe.-Me dedica una sonrisa.
-No Dave, tengo claro que la vida en pareja no es lo mío.
-Tranquila, me ha quedado bastante claro.-Ríe.-Y sé que contigo solo podré disfrutar de vez en cuando por el sexo, pero nada más.
-Me gusta que lo tengas claro, aunque prefiero no… repetir… no porque no me guste, sino por miedo a que tú sí te enamores o al menos sientas algo por mí y yo no pueda dártelo.
-Tranquila, sé lo que quieres y es lo mismo que busco yo de ti, yo estaré dispuesto para cuando quieras placer.-Me sonríe.
-¿Estás seguro que no te molestará eso en algún futuro?
-Seguro.
-Entonces… ¿Amigos con derecho?-Le susurro al oído.
-Sí.-Sonríe.
-¿Qué tramáis?-Pregunta Taylor soltándose de la mano de su querido.

-Nada.-Me encojo de hombros.
-Ya, ya, por eso estáis cuchicheando.
-Tranquila, no es nada sobre vosotros.-Responde Dave.
-Ya hemos llegado.-Dice Trevor abriendo la puerta del bar.
Entramos, nos sentamos en una mesa donde hay 4 sillas y esperamos a que venga el camarero para que nos atienda.
-Buenas tardes, ¿qué desean?-Dice una voz que me resulta muy familiar.
Levanto la cara y me encuentro con Byron.
<< ¿QUÉ? ¿EN SERIO TIENE QUE SER ÉL?>>.
-¡Anda, Ariel! ¿Cómo tú por aquí?
Todos dirigen la mirada hacia mí sorprendidos.
-¿Os conocéis?-Pregunta mi mejor amiga.
-Sí, soy Byron Cooper, el hermano mayor de los niños a los que cuida vuestra amiga.
-Yo soy Taylor, su mejor amiga.-Sonríe.-Y estos son Trevor, mi novio, y Dave el mejor amigo de Trevor.
Los chicos saludan con un gesto de cabeza pero no dicen nada más.
Yo sigo muda, observando los movimientos de cada uno de mis acompañantes.
-Bueno que, ¿no vas a decirme nada?-Pregunta el camarero.
-Hola.-Saludo sin mucho ánimo.-A mí me pones una Coca-Cola.
-Ariel y sus buenos modales.-Dice en un tono no muy alto, pero sí lo suficiente para que lo escuche.
-Él y sus quejas.-Sonrío.
-A mí me pones otra Coca-cola, ¿y tú cariño que quieres?-Interrumpe Taylor para que no sigamos lanzándonos pullitas.
-Pues… Una cerveza sin alcohol.
-Otra.
-Listo, en seguida os lo traigo.-Dice Byron tras apuntar el pedido.
Cuando está lo suficiente lejos todos me miran expectantes.
-¿Tan mal os lleváis?-Pregunta Trevor.- ¿Qué te ha hecho para que estés así con él?
-A ti que te importa.-Digo malhumorada.
-Cielo, no preguntes más por favor.-Le pide Taylor.-Ella tiene sus motivos para tratar así a todo aquel que sea chico.
-Aunque conmigo se lleva mejor.-Dice Dave con una gran sonrisa.
-Pero… Porque tú te la has tirado, con los demás siempre es una borde.
-¿Podéis dejar de hablar de mí como si yo no estuviera? ¡Al final me marcho!
Todos se quedan en silencio, y justo en ese momento vuelve Byron con las bebidas.

lunes, 8 de julio de 2019

POLOS OPUESTOS VIII


Capítulo VIII

Los días siguientes fueron normales, lo único que hacía era estar en casa con mi tía y después en el trabajo pues la familia Cooper me necesitaba cada vez más horas.
Por suerte no me encontraba con Byron o si lo hacía ya no me daba la brasa, simplemente me hacía un pequeño gesto como saludo y poco más.
A Tylor la echaba mucho de menos, pero el poco tiempo libre que tenía me lo pasaba durmiendo.
El timbre no deja de sonar despertándome de la pequeña siesta tras una larga jornada.
<< ¿Y mi tía qué hace para no abrir?>>
Me levanto resignada del sofá y me dirijo a la puerta, abro la puerta y me encuentro con una Taylor muy sonriente.
-Hola mi amooooorrrrrrrr.-Se lanza a mis brazos.
-Hola cielo, ¿y esta efusividad?
-¡Te echaba de menos y no aguantaba más sin verte!
-Ya, ya…algo más ha pasado para que estés así.-Digo levantando una ceja.
-¡Qué bien me conoces!-Sonríe entrando como Pedro por su casa.
Llega al sofá y se deja caer sin que su brillante sonrisa desaparezca y la acompaña con un suspiro feliz.
-¿Me vas a contar ya lo que te hace estar así de feliz?
-¡Ven, sientaaaa!-Se sienta bien y da unas palmaditas a su lado.
Me siento donde ella me indica y espero a que hable.
-¡Trevor me ha pedido perdón!
-¿Y?
-Lo ha hecho de la manera más romántica y bonita… ¡Mejor que en las películas!
-¿Cómo?
-Pues vino de sorpresa a mi casa, al principio no lo abrí, bueno directamente no le abrí hasta que después de dos horas iba a salir de casa.-Suspira de nuevo.- ¡Esperó por mí! Y luego me dijo unas cosas preciosas… Me pidió perdón y me ha regalado un hermoso ramo de rosas… ¡Es gigante! Mira.-Dice sacando su móvil y enseñando su regalo.
-Y tú eres tan tonta de perdonarlo, ¿no?
-¡Ariel!-Dice enfadada, pero su sonrisa no tarda en volver.-Sé que lo que hizo no está bien, pero…saqué las cosas de sitio, o sea no somos novios, él puede enrollarse con quien quiera.
-No digo que no lo pueda hacer, pero delante de tus narices y en tu fiesta de cumpleaños…
-Lo sé, él me ha dicho que se arrepiente, que bebió demasiado y… surgió.
-Ellos y sus excusas…
-Bueno, pero es que la cosa no acaba ahí.
-¿Ah no?
-¡Me ha pedido salir!-Salta de la alegría.- ¡Ya tienes cuñiiiiii!
-¿Qué? ¡NO!-Grito.-Vale que te líes con él y eso, pero que sea tu novio ya es otra cosa.-Resoplo.
-¿No quieres que sea feliz?
-Claro que quiero, pero…
-Ariel, sé que ha cometido un error, pero también es persona y puede equivocarse.-Vuelve a sonreír.-Él es un cielo, y sé que no pasará más, estando juntos sé que no me va a ser infiel.
-Bueno… Espero que de verdad no te ponga los cuernos ni te haga daño de ningún modo porque…
-Sí, lo matarás y si lo hace te daría mi permiso.-Se acerca a mí y me abraza.-Pero no va a pasar eso, no vas a tener que revivir todos esos momentos.
-¿Me lo prometes?
-Te lo prometo.-Me sonríe y me da un beso.-Si veo algo raro lo pararé antes de tiempo.
Sonrío no muy convencida y ella me abraza con fuerza.
Mis lágrimas aparecen tras recordar el pasado.
-Oye, ¿y si llamas a Dave y tomas algo con él o algo?-Me sugiere.-Te vendría bien despejarte, andas muy estresada últimamente.
-No sé…
-Es más si quieres le digo a mi novio.-Sonríe.- ¡Qué bien me siento al llamarlo así! Y salimos los cuatro juntos, ¿qué te parece?
-Prefiero descansar…
-Anda, por favor… ¡Hazlo por tu mejor amiga a la que casi ya no ves!-Me pone pucheros.
-Está bien...
-¡Yujuuu!

POLOS OPUESTOS VII


Capítulo VII

Al día siguiente Dave me despierta con un olor a chocolate con churros.
-Buenos días nena, ¿qué tal has dormido?-Dice después de besarme hasta que abrí los ojos.
-Buenos días bebé, la verdad que muy bien... ¿Y tú?
-Genial, ¡hacía mucho que no dormía tan bien!
-¿Y eso? ¿A qué se debe?
-A tu compañía.
-Seguro que eso se lo dices a todas...
-No, porque nunca he llegado a dormir con ninguna...después de echar un polvo las echaba.
-¡Jáh! Y voy yo y me lo creo...
-Es verdad.
-¿Me ves con cara de tonta? Sé como funcionáis los tíos...
-¿A sí? ¿Cómo?
-Os ligáis a las chicas con piropos, os las lleváis a la cama, hacéis como que estáis interesados pero al día siguiente si te he visto no me acuerdo.
-No todos, Ariel. ¿A caso has conocido a todos los tíos del mundo para saberlo?
-Claro que no, pero, con los que me he enrollado siempre ha pasado lo mismo, pero no me importa, yo no quiero nada más que divertirme, paso del amor y todas esas ñoñerías.
-Pues déjame decirte Ariel, que yo no soy así. Si conozco a una chica y me gusta, intento que sea la única hasta que ella se canse de mí, y sino, ¿por qué habría repetido contigo y te habría cuidado como lo he hecho?
-No lo sé...Eso es lo que me desconcierta.
-¿Ves? Ya no somos todos iguales.
-Bueno...
-Venga anda, vamos a desayunar, ¡he preparado chocolate con churros!
-Ya lo he olido, ¡me encantan!
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-¡Por fin estás en casa! ¿Dónde te habías metido, Ariel?
-Buenos días tía, da gusto que me recibas así,¿eh? Yo también te he echado de menos.
-¿Por qué no me contestabas al móvil?
-Ya soy mayorcita para que me controles tanto, ¡tengo 25 años! Además ya te dije que iba a estar en casa de Taylor.
-¿De Taylor? ¡Me he encontrado con su padre y él no sabía nada de eso!
-Ay, tita, deja de darme la brasa.-Voy hacia mi cuarto.
-Ariel, ¿no ves que me preocupo por ti? Eres lo único que me queda y no quiero que te pase nada malo...
No la veo ya que le estoy dando la espalda, pero seguro que tiene alguna lágrima cayendo por su rostro.
Me doy la vuelta y me acerco para abrazarla.
-Lo siento tía, sé que solo quieres velar por mi seguridad, pero ya tengo una edad para que mi tía esté controlando lo que hago o dejo de hacer. Sabes que yo tengo cuidado en todo lo que hago, y no me vas a perder.-Le doy un beso en la mejilla.
-Lo siento yo también, hija...pero...desde que…-Empieza a sollozar.
Estoy un rato consolándola y después voy a darme una ducha antes de ir a trabajar.
-¡Tita, me voy a trabajar!
-Un momento, cariño.
Al poco sale del servicio para darme un beso.
-¡Qué tengas un buen día!
-Igualmente.
Y con una sonrisa me despido de ella.
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-¡Arieeeeeel!-Vienen las 3 niñas a abrazarme.
-Hola pequeñas, ¿qué tal estáis?
-¡Aburridas!-Exclama Rosie.
-¿Y eso? ¿Nadie quiere jugar con vosotras?
-No...-Contesta Jodie.
-¡Byron es malo!-Dice Lilith con los brazos cruzados.
-¿Y eso por qué?
-¡Porque me ha quitado mi Nancy!
-¡Oh! Ahora mismo voy a hablar con él para que te la devuelva.
-Gracias Ariel.-Sonríe por fin la niña.
-¿Dónde está?
-En su cuarto.
Me dirijo allí con las pequeñas detrás, llamo a la puerta y en seguida oigo unos pasos acercándose a la puerta.
-Hombre Ariel, ¿cómo tú por aquí?-Sonríe.
-¿Dónde tienes la Nancy de tu hermana?
-En su cuarto.
-¡Mentira, no está! Me la has quitado.
-Lilith, yo no la tengo, te lo juro.
-¿Y entonces quién la tiene?
-No lo sé, pero yo no he sido.
-¡Eres el único que estaba aquí, así que tú me la quitaste!
-Lilith.-Me agacho para estar a su altura.-Ve a tu cuarto y mira a ver si está allí.
-Vale...pero no lo está, ya lo sé.
-Bueno, mira bien.
Asiente y nos deja solos a Byron y a mí.
-Byron, ¿seguro que no la tienes tú?
-¿Me lo estás diciendo en serio? ¡Ya os he dicho que no! Seguro que la ha dejado en alguna parte y se ha olvidado que está ahí, la suele pasar mucho.
-¡Cómo me entere de que la tienes tú...!
-¡Venga, déjame en paz, Ariel!-Y me cierra la puerta en las narices.
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De verdad que estoy harto de que esa niñata me trate así y con los demás parezca un angelito...
Pues eso se acabó, a partir de ahora voy a ser yo el malo.
Que sí, que puede ser muy guapa y todo lo que tú quieras, pero es que no la aguanto...Si no fuera por sus ojos hipnotizantes, su sonrisa tan brillante, su pelo tan bonito, su.... ¡Basta ya, Byron!
Ella no te puede atraer, ni gustar, ni nada. ¡Es una arpía!

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"ENAMORARSE PUEDE LLEGAR A SER UNA GRAN ANGUSTIA" 

POLOS OPUESTOS VI

🔺Aviso: el capítulo puede contener escenas sexuales🔻

Capítulo VI

-¿Te gusta? Sé que es muy pequeña y no tiene pasillo, pero para mí solo me basta.-Dice después de enseñarme las 5 habitaciones de su mini-apartamento.
Y digo mini porque, aunque tenga varias habitaciones estas son pequeñas y como él ha dicho ni siquiera tiene un pasillo.
Nada más abrir la puerta de entrada te encuentras con un recibidor en forma cuadrada y ves las 5 puertas correspondientes a cada sala.
-Sí, el tamaño no importa mientras sea bonita.-Sonrío por un segundo antes de darme cuenta de lo que he dicho.-Quería decir...-Digo mientras me ruborizo.
-No importa.-Dice riendo para quitar hierro al asunto.-Te he entendido perfectamente.-Me muestra una gran sonrisa.-Ve acomodándote mientras cojo un vaso de agua y te lo llevo.
-Vale, gracias.
Él entra en la cocina y yo abro la puerta de al lado para ir al salón.
Admiro mi entorno dándome cuenta de que la mayoría de muebles y objetos que hay son de madera.
Me siento en el sofá y espero a que venga el chico.
-¿Pero qué haces en el sofá? ¡Estás mala y debes descansar bien, así que ve ahora mismo a mi cama, anda!
-¡Oh! No quiero...molestar...
-No es ninguna molestia, vamos, estarás más cómoda.
Me levanto del sofá y voy con él al dormitorio.
-Si estaba bien en el sofá...
-Y mejor estarás en la cama, no seas boba, no va a pasar nada.
Asiento no muy conforme y después de que deshaga Dave su cama me siento en ella, bebo un poco del vaso y me acomodo.
-¿Ves como se está mejor ahí?
-La verdad que sí...es cómoda.
Dave muestra de nuevo su gran sonrisa.
-¿Quieres que te haga compañía o prefieres que te deje sola y dormir un rato?
-Pues...sueño no tengo...así que si quieres...ven.-Sonrío.
-¿Segura?
-Sí.
Normalmente cuando me acuesto con un chico después no quiero ni verlo, pero...Dave parece un buen chico y está intentando tratarme bien... No es que confíe en él puesto que no lo conozco, pero...puede que podamos ser colegas o algo así.
Además por su culpa estoy así... Por lo que me tiene que cuidar hasta que mejore.
El moreno rodea la cama para ponerse al otro lado y cuando entra en la cama parece dudoso de como ponerse; hace el amago de rodearme con su brazo, pero al no estar seguro apoya su cabeza en la mano derecha y me mira.
-¿Y por qué estás así? ¿Te ha bajado...?
-No...-respondo dubitativa.
¿Será mejor que se lo cuente? ¿Y si se lo digo, se asusta y me echa de su casa?
-¿Entonces? Me puedes contar lo que sea, confía en mí.-Sonríe.
-Es que...cuando tuvimos sexo no usamos protección...y por si acaso me he tomado la pastilla del día de después, y a mí me suelen sentar mal...-Confieso sin mirarle la cara.
-¡Oh...lo siento! Estábamos tan cachondos que...se me olvidó, ¡esto es mi culpa! Si hubiera sido más cuidadoso no estarías ahora así...
-No te preocupes... También es mi culpa... No me di cuenta, mañana estaré como nueva.
-Ya, pero soy yo el que debería haberse puesto la protección...
-No te martirices, lo importante es que así ya no hay probabilidades de que me quede en cinta.
-Ya, eso sí...pero...
-Shh...-Le pongo un dedo en los labios para que se calle mientras le muestro una sonrisa de 'No pasa nada'.
Ambos nos quedamos en silencio mirándonos a los ojos, nuestros labios forman una curva hacia arriba y sin darnos cuenta estos se juntan, nuestras bocas se abren y nuestros dientes dejan paso a nuestras lenguas que desean bailar juntas.
Después de un par de minutos enrollándonos nos apartamos por falta de aire y sonreímos cómplices.
-¿Estás mejor?
-Sí, tumbada y con tu compañía estoy mejor, gracias.
-No hay de que, puedes venir siempre que quieras.
-Gracias.
-Y ahora que tienes mi número...cuando te apetezca tomar algo o dar un paseo, avísame.
-Eso está hecho, lo mismo digo.
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Unas horas después me encuentro mucho mejor y Dave y yo parecemos congeniar bastante bien según van pasando los minutos.
Ahora conocemos algo más uno del otro como nuestros hobbies, dónde hemos estado viviendo a lo largo de nuestras vidas, nuestros viajes, gustos, etc.
Sin embargo, él desconoce mi vida personal y yo la de él, pero lo único que nos importa es pasarlo bien y si es juntos mejor.
Estuvimos viendo una película de comedia mientras comíamos palomitas, jugando a las cartas, y hablando hasta que en un momento ambos nos quedamos en silencio mirándonos.
Nuestras bocas nos piden a gritos juntarse y sin reproches las hacemos caso.
En esta ocasión Dave se encuentra sentado y yo me pongo a horcajadas encima de él sin parar de besarlo apasionadamente, y un segundo después salvajemente.
Sus manos paran en mi culo y empieza a apretarlo sin hacerme daño.
Siento su parte íntima por encima del pantalón.
Mis labios se alejan de los suyos para pasear por su cuello, y entre besos y mordidas sus manos me quitan la camiseta y el sujetador dejando mis tetas al aire por muy poco tiempo porque sus manos las rodean haciendo salir de mi boca pequeños gemidos.
El calor va aumentando entre los dos, tanto que después de un minuto ambos nos desnudamos enteros y mientras yo le muerdo las orejas, él busca un preservativo.
Cuando ya estamos listos, sin dejar de estar sentados él entra en mí y yo empiezo a moverme.
Los gemidos no tardan en llegar, los movimientos son lentos al principio, pero van aumentando su velocidad.
Después de un rato cambiamos de postura, esta vez estamos tumbados y nos intercambiamos la posición.
Ahora es él quien dirige el ritmo, el que entra aún más en mí produciendo más gemidos y haciendo que me corra una vez, aunque aún deseo más y seguimos en esa postura un buen rato.
Una hora y media después, tras cambiar de posturas varias veces y tras haber llegado al orgasmo en dos ocasiones más, Dave se corre por primera vez terminando así el rato de sexo.
Ambos vamos al servicio y nos limpiamos, y al volver nos tumbamos abrazados en la cama, él me rodea con el brazo y yo apoyo mi cabeza en su pecho.
-La verdad es que lo haces genial.
-Tú no te quedas muy atrás tampoco.-Sonrío.-Si quieres...luego seguimos.
-¿Segura? No quiero abusar de ti, y menos estando malita.
-No te preocupes, ya estoy mejor.
-Ya, pero aún así...
-Bueno, ya veremos como se da la noche.
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"EL AFECTO ES LA MEJOR MANERA DE SENTIRSE VIVO"